Psicoterapia en familia

La terapia familiar busca crear un espacio donde los distintos miembros de una misma familia puedan expresar sus sentimientos, necesidades, ideas y conflictos en un entorno de seguridad, aceptación y escucha. El enfoque es distinto al de una psicoterapia individual, ya que no se centra tanto en los recursos individuales de cada uno de los miembros de la familia como en las capacidades de la misma en tanto que grupo específico. Esta mirada particular hace que, aun cuando el problema principal que ha llevado a la familia a pedir ayuda derive aparentemente, del comportamiento o actitud de uno de ellos (hijo, padre, madre), el trabajo se base no en el cambio individual sino en generar alternativas más saludables que la dinámica hasta ese momento vigente.

Una familia no es solo la suma de varios funcionamientos psíquicos individuales, es un grupo de personas unidas, habitualmente por distintos grados de parentesco, y que a través de fuertes vínculos relacionas que constituyen unidad única y original.

La perspectiva sistémica, que es la que orienta la terapia con las familias, se basa en un trabajo de facilitación de la comunicación dentro de la familia para que se pueda conocer, respectar y valorar las distintas perspectivas de todos los elementos de esa familia.

Es habitual que a lo largo de la historia de una familia existan momentos vitales donde los recursos de una determinada familia no sean suficientes para superar momentos de crisis. Problemas de pareja, discordias en las estrategias educativas, comportamientos disruptivos de uno de los elementos, separaciones, el nacimiento de un bebe o la salida de casa de los hijos, o la sensación compartida de un “malo ambiente” en casa. De igual forma, muchas familias que han sido totalmente competentes durante años pueden encontrarse en un conflito cuando su funcionamiento no tiene la capacidad de promover el desarrollo y las aspiraciones de uno de sus elementos en una época particular de su historia. Un ejemplo típico de una situación como esta es cuando uno de los hijos llega a la adolescencia y empieza los normales movimientos de individuación y separación.

Una de las importantes ventajas de la terapia familiar es que pone al servicio de cada unos de los elementos familiares los recursos y las fortalezas de todo un grupo. Esto hace con que la superación de una crisis en este contexto sea una verdadera oportunidad de profundizar y fortalecer los lazos familiares. Es por esto que el terapia con las familias no pasa tanto por una transmisión por parte del profesional de pautas de buen funcionamiento, pero más bien por el desbloquear y el desarrollo en conjunto de los recursos saludables de la familia.

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